El éxodo por COVID, el retorno a España

Hace algo más de un mes, publiqué una foto en Instagram que resumía el intento fallido de volver a España (temporalmente). Mientras escribo estas líneas y pensando cuando podré publicar este post, espero poder estar allá. se me ha pasado el tiempo volando y hoy encuentro un rato para plasmar lo que lleva un tiempo escrito.

Durante meses el mundo entero se ha parado, y en los últimos meses, nuestras familias de Europa (las nuestras y las de nuestros vecinos) nos han contado lo duro que ha sido allá, y cuanto nos entienden… Disculpad, pero no tenéis ni idea. Y no lo digo con acritud, no lo digo en plan “yo he sufrido más que nadie” porque no es cierto. Pero no es comparable, afortunadamente, lo que se ha vivido en Europa con lo que hemos vivido en este lado del mundo.

El 14 de marzo, con apenas 10 casos y un fallecido, se declara el toque de queda, que unos días más tarde se convierte en nuestro particular encierro. De hecho, Panamá ha sido el país con el encierro más largo del mundo… Este encarcelamiento consistía en que las mujeres podíamos salir a la calle durante 2 horas los lunes, miércoles y viernes al supermercado o a la farmacia; los hombres igual pero los martes, jueves y sábados, pero cualquier hora no valía, se limitaba a las 2 horas según el último dígito de tu identificación. Es decir, si tu número acababa en 9 podías salir desde las 8:30 hasta las 10:30 de la mañana; a las 7 de la tarde comenzaba el toque de queda. Si tenías suerte, en pleno verano panameño, salías a unas horas donde el calor no era tan asfixiante, pero si te tocaba a las 12, las 2… los menores de edad (de cualquier edad) quedaban encerrados en casa.

Apenas un mes antes habíamos celebrado mi cumpleaños en Panama Rainforest Discovery Center, rodeados de naturalezs y amigos

Así estuvimos dos meses, cuando se pudo añadir, dentro de esas dos horas, hacer ejercicio… y poco después también salir con un hijo a la calle, que no podía ir al supermercado, ni a la farmacia y los parques continuaban cerrados… Pero resultó que quien creó la normativa debía venir de Marte o Júpiter, porque no hace falta mirar mucho en Panamá para saber que muchas familias tienen más de un hijo, y otras tantas son monoparentales. Esto supone que muchas familias tenían que elegir, con suerte, a qué hijo sacaban a pasear; la alternativa era, en muchos casos, no salir.

Una semana. Una semana quitaron esa cuarentena por sexos. Y en esa semana aprovechamos para ir juntos al parque. En este momento empezaron a surgir más casos positivos (que se correspondían con contagios durante la cuarentena) y el miedo al colapso sanitario (que se veía inevitable) nos devolvió a nuestro encierro anterior, salvo a los hombres que con esto perdieron 2 horas de libertad (el sábado no era día para salir).

Y así continuaron hasta el 7 de septiembre. Y yo, soy una privilegiada porque no he sufrido tanto con esta situación claustrofóbica.

Yo soy una privilegiada que vive a las afueras de la ciudad, en una casita en una cuasi-urbanización, antiguamente territorio estadounidense; a los pies de un parque natural rodeada de naturaleza, una zona que ha sido vigilada muy poco y que nos ha permitido pasear a los 4 juntos.

Soy una privilegiada porque nuestros contratos no fueron congelados como le pasó a la mayoría de los panameños con ayudas míseras del gobieron, insuficientes para cubrir la cesta de la compra, ni hablar del alquiler. A esa gente a la que se ha seguido restringiendo y que sin embargo no han podido dejar de salir a buscarse un sustento porque no había otra manera de llevar comida básica a sus casas, les han detenido, les han multado, y continuado con el mismo ciclo vicioso de siempre. A esas personas que de por sí son vulnerables, la vida realmente les ha empeorado, y lo que les queda.

El reto de salir

Así que decidimos marcharnos en un vuelo humanitario, la única forma de salir, como han hecho ya otras nacioanlidades y en el caso de España son ya varios los vuelos así. Muchos compatriotas hacían las maletas definitivas, nosotros sólo por una temporada, el tercer bebé tendría que nacer en España pues por tiempos no podríamos volver. Y nos encontramos con una situación que nadie podía prever.

Tres horas antes estábamos todos en el aeropuerto pasando los controles del vuelo de Iberia, más tarde llegarían los pasajeros de Air France. Nos subimos al avión y cuando estamos a punto de salir descubren que hay un problema técnico lo suficientemente grave como para no poder viajar. Dos horas esperamos en el avión a que lo arreglaran, sabiendo por muchos vuelos a la espalda que lo más probable era que nos lo cancelasen. Cuando notan que va a tardar más de lo esperado (o cuando saben que ya no hay remedio) nos devuelven al aeropuerto para estar más cómodos, somos muchas familias con niños pequeños en el avión (y es más fácil gestionar un motín en el aeropuerto que en el avión).

Esto no lo cuento en modo conspiratorio, tardaron unos 20 minutos en decirnos que nos cancelaban el vuelo una vez nos habían dejado en el aeropuerto. Dudo mucho que la decisión se tomase en ese tiempo, además ya había un pasajero bastante nervioso en el avión que amenazó, puño en alto, a otro; entiendo que se tomara esa medida en esas circunstancias.

Aún creyendo que saldríamos…

Ante un problema mecánico poco se puede hacer, pero un problema técnico en pandemia… es el caos. Iberia no ofreció transporte ni alojamiento (como suelen hacer muchas compañías), no es que hubiera hoteles abiertos más que en el que se hospedaba el personal de vuelo, pero es que muchos no tenían casa a la que volver. Todo esto ocurre un viernes ya con el toque de queda, así que tan sólo aquellas personas con salvoconductos pudieron ir a recoger a sus amigos varados, porque un aeropuerto cerrado no tiene servicio de trasnporte público ni privado. Algunos confirmron al día siguiente que tras ponerse muy pesados consiguieron que les llevaran en bus a un hotel…

Panamá, y supongo que no es el único país, se ha caracterizado por mantener lo rutinario en situaciones extraordinarias como la de ese día. Volvimos a pasar por migración y por aduanas, donde todas las maletas deben ser escaneadas, ¿cuál es el probelma?

  • Que nadie había salido del país, esas maletas habían sido escaneadas 5 horas antes y nada había cambiado.
  • Tan sólo había una persona para atender a las 300 personas que íbamos en el vuelo, así que fila única sin prioridad para nadie (familias) salvo las personas que habían solicitado asistencia (dos ancianos y una menor que viajaba sola, totalmente comprensible) y la consul de España.
  • Los carritos para llevar las maletas están a cargo de una empresa privada y nadie tenía acceso a ellos, en un viaje normal no me quejaría pero como he dicho muchas personas dejaban Panamá definitivamente y llevaban mucho equipaje, una pareja arrastraba los trasportines de sus perros grandes (y asustados) por el suelo del aeropuerto a pulso…

Diría que hasta bien fue todo, no hubo altercados, la gente se respetó y aunque nos quejáramos de la situación porque podría haberse hecho más sencilla, se mantuvo la coherencia.

Gracias a los salvoconductos y a los amigos que fueron a recoger a los viajeros, de otra forma no sé cómo habríamos vuelto a casa por unas noches. Gracias a supermercados y cafeterias con servicio de delivery por salvar nuestras comidas.

Volvimos a volar dos días después. Nos llegó un email la noche anterior y aunque con poco tiempo pudimos organizarnos. O al menos nosotros lo logramos, algunos pasajeros no recibieron esa comunicación y no estaban en el avión o si estaban fue que se enteraron por otros medios (algún conocido que iba en em vuelo, otro varado en el desayuno del hotel…)

Nuestro siguiente vuelo también fue una odisea, pero duró poco. Nunca antes habíamos tenido tanta consecución de mala suerte en los vuelos, será cosa del 2020…

¿Cómo ha sido tu experiencia estos meses? Te leo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s