Dragones de Komodo, buceando en el mar de Flores

Empezar por los errores.

Isla de Flores, por fin llegamos a la etapa del viaje donde íbamos a estar más tiempo en el agua que en ningún sitio. Empezamos este relato asumiendo los errores que cometimos porque nos hizo perder un poco de tiempo que podríamos haber aprovechado en cualquiera de las tres islas en las que estuvimos o quizás habernos aventurado a cruzar a las islas Gili, pero así fue nuestro viaje, y compartir también las equivocaciones podría ayudarte en tu planificación. Cometimos un gran error al suponer que la isla era más o menos como Bali; sabíamos que las carreteras eran peores y  probablemente tendríamos que alquilar un coche con conductor pero descuidamos las distancias. Perdimos algo de tiempo en los traslados porque calculamos en el último momento, aún así los 6 días dieron para mucho, conocimos a personas muy interesantes y no lo cambiaríamos por nada; pero si te recomendaríamos que no cometieses el mismo error. Por eso, lo primero es tener una idea de lo grande que es la isla: Flores tiene una superficie de más de 13.000 km cuadrados mientras que Bali son 5.700 km. Debes saber que además existe una gran diferencia entre estas islas. La línea de Wallace que divide a nivel bio-geográfico Asia de Oceanía las separa, y eso se nota. Se nota en la fauna y la flora, pero también en el clima. En Bali ya había comenzado la temporada de lluvias pero en Flores aún estaban en plena temporada seca.

¿Qué hacer en Flores?

Aterrizamos en Labuan Bajo y nos dirigimos al hotel, Pagi Hotel, dejamos todo y empieza nuestro recorrido por esta zona de la ciudad. Labuan Bajo es una ciudad relativamente grande, sin embargo hay dos zonas claramente divididas: el puerto y el resto de la ciudad. Aunque en la ciudad hay algunos hoteles, la mayoría de ellos están en la zona del puerto ya que allí están todas las agencias que organizan todo tipo de actividades. Y de entre todas las opciones decidimos hacer 2 días de buceo haciendo 2 buceos cada día, sin hacer noche en el barco, aunque es la oferta más recurrente con todas las escuelas de buceo, con Wicked Diving, además recorrimos el puerto y al atardecer decidimos ir al Paradise Bar para ver el atardecer.

Madrugamos, como no, y empezamos nuestro día de buceo. Primera parada Sabayor Kecil, kecil quiere decir pequeña (así que paramos en Sabayor la pequeña), y qué delicia de buceo: tranquilo disfrutando de las aguas cristalinas y el fondo coralino en el Parque Nacional de Komodo. Después de esto reponemos fuerzas con un buen almuerzo y, tras descansar un poco, volvemos a ponernos los neoprenos. Mucho más espectacular que la primera parada fue Tatawa Besar, que significa gran sonrisa, y es que aquí, aunque la corriente es algo más fuerte, buceamos entre peces globo y tortugas. Y, tal y como su nombre indica, con una gran sonrisa salimos del agua antes de volver a la ciudad.