Timanfaya, paseando entre volcanes

En tu recorrido por Lanzarote, igual que en el nuestro, no puede faltar la visita al Parque Nacional de Timanfaya como tampoco puedes perderte la experiencia de caminar entre volcanes que ofrece el Parque Natural que lo rodea. Por eso hoy te contamos nuestra experiencia y que puedas aprovechar al máximo tu visita a esta isla de fuego.

Información básica

El parque está situado en la zona oeste de la isla de Lanzarote. Se trata de un parque volcánico que muestra el efecto que tuvieron las erupciones sucesivas en el terreno de la isla. Se convirtió en Parque Nacional en el año 74, aunque la última recalificación fue en 1981 la superficie que ocupa hoy.

El recorrido por el parque no se puede hacer por libre. El más habitual es el recorrido en bus y dura aproximadamente unos 40 minutos. Además puedes hacer una ruta en dromedario por el parque o senderismo guiado a través del Centro de Visitantes de Mancha Blanca, para lo que hay que ir bien preparado, pues lo exige el terreno. Nosotros con los peques nos decantamos por el tour en bus. El precio de la entrada es de 8€ para adultos y 4€ hasta los 7 años, pero también está incluido en el bono de atracciones.

Fuera del perímetro del Parque Nacional, se encuentra el Parque Natural. Visitando el Centro de Visitantes te podrán guiar en un recorrido entre volcanes perfectos para ti.

Processed with MOLDIV
Vistas del Parque Timanfaya en Lanzarote, España

Una demoledora historia con un paisaje increíble

El recorrido guiado por el parque en bus, vale la pena. Además de adentrarte por zonas que de otra manera sería difícil de llegar, te pone en situación de cómo ocurrieron los hechos y te hace imaginar cómo lo vivieron los habitantes de la zona entonces.

Cuenta el diario de un sacerdote que por entonces allí andaba cómo sucedieron las catastróficas erupciones volcánicas. Gracias a su relato podemos recrear aquellos fatídicos años. En 1730 comienza un proceso eruptivo en la zona de Timanfaya, los habitantes del lugar tuvieron que huir de sus casas. Como suele suceder, no se amedrentaron de golpe, fueron varias las erupciones durante meses, las que llevaron a los desplazamientos. Si eso hubiese sido todo, poco destrozo habría hecho, pero la hilera de volcanes no podía dejar de manar fuego por sus conos. Y así se fueron sucediendo las erupciones hasta 1736. Seis años en los que el paisaje cambió por completo. No es que Lanzarote fuera de entonces un vergel, pero la lava cambió el rumbo de la isla. Durante el recorrido por el parque se pueden ver claramente los ríos de lava que en su día llegaron hasta el mar, los túneles que se formaron e incluso las diferentes texturas de los elementos expulsados por la boca de los volcanes.

Processed with MOLDIV
Ríos de lava en Timanfaya, Lanzarote, España

En 1824 ocurrieron las últimas erupciones volcánicas de las que surgieron tres nuevos conos: Ta, Tingüatón y El Chinero. De estos, sólo el último está dentro de los límites del parque. Casi 200 años han pasado desde esas irrupciones y aún hoy, el subsuelo de Lanzarote desprende calor. Alrededor de los 13 metros de profundidad se puede alcanzar una temperatura de entre los 100 y 200 grados. Si descendemos 3 o 4 kilómetros llegamos a más de 600 grados. Una muestra nos hacen desde el restaurante que hay al inicio del recorrido del parque. A través de unos orificios en el suelo, por los que arrojan agua, nos demuestran las anomalías geotérmicas convirtiéndose en unos inesperados géiseres.

Increíble es que pese al calor, la aridez y la acidez de la tierra, han ido creciendo algunas formas sencillas como los líquenes. Esto, unido a las diferentes concentraciones de minerales en las montañas dan lugar a un paisaje sorprendente. Verdes, rojos, naranjas y negros son la mezcla de colores que verás en los conos y el suelo sin olvidarte de ese precioso azul que deja el mar y que puede observarse perfectamente. También habitan fauna endémica como el lagarto de la Haría y es un lugar de paso para aves migrantes, otras anidan o ivernan allí. Al final, se ha creado un ecosistema en el que todos tienen su espacio.

Processed with MOLDIV
Diferentes tonalidades de la roca en Timanfaya, España

Tu ruta entre volcanes

Ya dijimos antes, que se puede hacer senderismo en el interior del Parque Nacional, y que para ello es necesario ir preparado con la indumentaria adecuada y acompañado de un guía que encontrarás en el Centro de Visitantes de Mancha Blanca, son la ruta del Litoral (hay una parte que puede hacerse autoguiada) y la ruta de Termesana. Sin embargo, sin reseva previa (que puedes hacer aquí), también puedes disfrutar de los volcanes de Lanzarote como hicimos nosotros. Sin zapatos de montaña y con dos bebés de 7 meses en porta-bebés, nos recomendaron la ruta alrededor del volcán El Cuervo.

Processed with MOLDIV
Volcán el Cuervo, Lanzarote, España

Para llegar al inicio del sendero desde el Centro de Visitantes debes dirigirte hacia Tinajo por la LZ-67 y tomar el desvío a la derecha dirección La Geria por la LZ-56, pasado el kilómetro 4 (antes también hay otros senderos), habrá un parking donde estacionar tu vehículo. Una vez aquí bien equipados con crema solar, gafas de sol, gorros para los peques, bien amarrados en sendos fulares y cámara de fotos en mano iniciamos la ruta.

El primer tramo se recorre en paralelo a la carretera por un sendero de picón (o algo similar a la grava), por lo que llevar un carrito de bebé se hace complicado. Torcemos hacia la izquierda en dirección al volcán, uno de los primeros en erupcionar en 1730. Ahora nos acercamos a él y observamos cómo va aumentando de tamaño a nuestros ojos. Por el camino irás encontrando placas informativas sobre lo que vas viendo, no sólo en esta ruta sino sobre el malpaís hasta el Atlántico.

Processed with MOLDIV
Entrada al cráter de El Cuervo, Lanzarote, España

El viento nos golpea fuerte y sin cesar. Estamos ya a los pies de El Cuervo, ahora toca rodearlo y nos dirigimos hacia la derecha. Llegamos al crater y se puede acceder a su interior. Aquí los líquenes han ocupado casi todo el terreno. En el interior del cráter pueden verse las distintas texturas de las piedras, los distintos niveles que alcanzaron los lagos de lava en su interior y ese cono destrozado por el fuego que un día escapó por su cráter.

La ruta continúa bordeando el volcán, pero nosotros necesitamos regresar sobre nuestros pasos para hacer una parada técnica, de esas que mandan los peques y que debes escuchar. Si hubiéramos seguido, habríamos visto el Parque Nacional desde otro ángulo y el malpaís que nos rodeaba y en total habríamos estado recorriéndolo entre una hora y hora y media.

Processed with MOLDIV
Paisaje de Timanfaya, Lanzarote, España

Por lo que pudimos ver, hay muchos senderos que puedes hacer por libre y sin necesidad de mucha equipación ya que están bien señalizados y son bastante manejables. Todo depende de las ganas de caminar que tengas y cuanto toleres el sol y el viento.

¿Qué necesito si voy con niños?

Para el Parque Nacional recorrido en bus, no necesitas nada en especial. Es apto para peques de todas las edades, el momento géiser asustó a Nara por el ruido. En cuanto el recorrido en dromedario tendrás que tener en cuenta las edades de los peques y si son fácilmente impresionables. Por último, los recorridos por libre deberás adaptarlos a su edad y condición física o en su defecto a cuanto puedes cargarlo en brazos.

¿Qué ruta te gustaría hacer a ti?

Anuncios

Un comentario sobre “Timanfaya, paseando entre volcanes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s