Safari en Zambia

Qué necesitas saber antes de ir

Visitamos Zambia sólo para entrar en el Parque Nacional de South Luangwa, así que todavía tenemos este país pendiente. Sin embargo, dejamos aquí un poco de información básica de entrada al país y del parque.

Para entrar en el país necesitas, en la mayoría de los casos, visado; además si has estado en Tanzania necesitarás la cartilla de vacunación con la confirmación de que te has puesto la vacuna de la fiebre amarilla. Sin nada más, ¡estás en Zambia!

El parque está relativamente cerca de la frontera con Malaui así que durante nuestra estancia en el país aprovechamos para ir. Y nos gustó tanto que repetimos. El espectacular alojamiento, un lugar relajado, semi aislado, con vistas al parque desde el otro lado del río te permite ver los movimientos de los animales y de algunos locales imprudentes.

Antes los locales cazaban animales que ahora están protegido. Su medio de vida ha cambiado, desde las autoridades les permiten sólo la pesca, y esto hace que algunos se adentren en el parque arriesgando su vida (caminando cerca de cocodrilos e hipopótamos) para obtener una mayor pesca.

La mejor planificación de tu estancia

Disfrutamos de dos visitas al parque, una al amanecer y otra al anochecer cada una de 4h de duración y una parada de descanso a mitad de ruta, aunque desde los lodge fácilmente tienes también otras posibles actividades. Cada una tiene su encanto y peculiaridad.

Por la mañana, la ruta empieza pronto, lo ideal es salir antes de que salga el sol y ver el amanecer que no tiene desperdicio. A esta hora los animales están en movimiento, es fácil ver a muchos de los diurnos, casi todos ellos “presas”, y si encuentras a alguno de los nocturnos, los depredadores, estará descansando y tendrás tiempo de hacer cinco mil fotos.

South Luangwa, Zambia

 

Cuando sales por la tarde todavía es de día y puedes disfrutar de algunos animales que posiblemente vieras durante la mañana. La parada coincide con la puesta de sol… Personalmente creemos que no hay nada más bonito que una salida o puesta de sol en la naturaleza, descubres tantos matices… Y cuando ya es de noche aún quedan dos horas más de recorrido. Aquí empieza la búsqueda de animales. ¡Y nos volvimos locos viendo animales en rocas y arbustos!

Nuestra primera vez

 

South Luangwa, Zambia

En nuestro primer viaje logramos ver a nada menos que 2 leopardos en la mañana descansando y por la noche a otro más preparándose para cazar. Muchos elefantes, conocimos a las simpáticas jirafas y desayunamos junto a los hipopótamos. Sin embargo, apenas tuvimos tiempo para ver los leones ya que los encontramos justo a la hora de acabar el turno nocturno, una pena. Estuvimos buscándolos durante un buen rato, pues cada vez que nos cruzábamos con otro coche, nuestra ranger, Rose, preguntaba e iba tras su pista. Pero no es nada fácil, los leones estaban en ruta buscando su codiciada presa, era una buena noche: no había luna, la oscuridad era absoluta y ahí ellos tienen la ventaja. Las pobres cebras, impalas y demás no tienen mucho que hacer. El leopardo que encontramos en la noche estaba buscando su presa, y nosotros le estorbamos un rato, las linternas delataban su posición. Pero esto dura poco tiempo ya que desde la organización del parque saben que no se deben interponer a la naturaleza y que prima la vida cotidiana de los animales al “espectáculo turístico”.

Y por eso repetimos

 

En nuestro segundo viaje empezamos con tal subidón de adrenalina que no sabíamos como íbamos a superarlo. Ya de camino al parque divisamos unos cuantos búfalos y enseguida supimos, nos informó nuestro ranger, que una manada de leones había cazado a un hipopótamo la noche anterior y aún estaban con el banquete. Que los leones se abalancen sobre un hipopótamo no es muy usual, pero al haber dos machos jóvenes las leonas tenían que tener suficiente comida para ellos ya que son el futuro del grupo. Allí estaban los leones después de toda la noche comiendo. Ya entonces acechaban las hienas y los buitres, esperando a que los felinos se cansasen para lanzarse sobre los restos. Seguimos con nuestra ruta y todavía pudimos ver a un leopardo preparado para cazar impalas. Lamentablemente los turistas le interrumpimos esta vez la cacería. A última hora de la mañana volvimos al lugar del festín y ya no había leones, solo una bandada de buitres sobre lo que suponíamos eran los restos.

South Luangwa, Zambia

 

El recorrido de la tarde fue muy distinto al primero. Para empezar, nos esperaban en la puerta del parque los leones que de tanta comida apenas podían moverse, y así pudimos estar muy cerca. Nunca había pensado que pudiera estar tan cerca de un león en libertad, pero no fue miedo lo que sentimos, estábamos como en una nube de emoción. Volvimos al lugar donde yacía el hipopótamo, pero entre leones y carroñeros ya sólo quedaba un trozo de piel enrollada que parecía una alfombra. Tampoco antes me había planteado cómo quedaba un animal después de que la cadena alimenticia acabase con él y desde luego una alfombra no era lo que podía haberme imaginado, pero es la imagen más parecida a la realidad que puedo describir.

Y descubrimos que la leopardo de la mañana pudo cazar y estaba guardando su trofeo sobre la rama de un árbol, lamentablemente las fotos no son buenas. La impala muerta y arrastrada por la leopardo, esto va de féminas hoy, aunque no viéramos la caza era una imagen potente. No había mucha sangre ni tampoco mucho drama, tan sólo una cazadora trepando un árbol con su comida.

South Luangwa, Zambia

Esa noche había luna llena, así que las presas sabían perfectamente dónde estaban los depredadores y apenas pudimos ver vida nocturna. Eso es mentira, sí que se ve vida animal durante la noche, simplemente no es igual de espectacular: no hay leones acechando, leopardos agazapados bajo la hierba ni nada por el estilo. En su lugar hay roedores pequeños, más cebras e impalas esta vez sin miedo.

El resumen de cualquier safari

 

Puedes tener un “buen” día/noche o uno “malo”, es decir, puedes encontrar muchos o pocos animales pero la experiencia de un safari siempre nos ha resultado impactante. Y es importante recordar que los rangers del parque saben hacer su trabajo, y su trabajo consiste fundamentalmente en intentar que tú disfrutes viendo la vida salvaje sin dañarla.

¿Iríamos con niños?

Tenemos muchísimas ganas de irnos de safari africano con los peques, pero creemos que son muy peques para realmente disfrutarlo, así que nos tocaría esperar unos años. Pero con 4 o 5 añitos, que relamente luego puedan acordarse de la experiencia creemos que disfrutarían mucho. A ellos les emociona cualquier animal y no se ponen tan quisquillosos como los adultos buscando la emoción de ver un animal “difícil de encontrar” cada animal les resultará una aventura. Dependiendo de cuánto les guste o disguste la oscuridad y sus temores me plantearía el tour nocturno ya que realmente te encuentras en la oscuridad absoluta.

South Luangwa, Zambia

¡Aquí está! Ya has visto las fotos, no hay posibilidad de que te equivoques en South Luangwa.

 

 

 

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3 comentarios sobre “Safari en Zambia

    1. Muchas gracias chicas! La verdad es que es un viajazo altamente recomendable. Hasta ahora no hemos visto amaneceres ni atardeceres más bonitos que en esta zona. Y los animales ❤ ❤ ❤

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