Lanzarote: itinerario de 5 días con bebés

Viajamos a Lanzarote para descubrir una isla canaria más, la segunda para los pequeños pasajeros. Esta isla de apenas 150.000 habitantes es conocida por sus volcanes y sus hermosas playas. Pero para verla y entenderla buscamos atrás, en su historia.

Repaso rápido desde los primeros pobladores.

Por su ubicación, cercana a las costas africanas, Lanzarote se caracteriza por haber sido un lugar de combinaciones y mezclas de razas y culturas. Los majos, de ascendencia bereber, poblaron la isla hace unos dos mil años, ya entonces era conocida entre los fenicios y los romanos.

En 1312 Lancelotto Malocello arribó en la isla, de ahí puede que proceda el nombre de la misma, es con certeza el primer europeo que llegó hasta este precioso paraje, o al menos el primero que regresó y la mencionó en sus aventuras. Y en 1402, bajo las órdenes de la corte española, llega a la isla Jean de Bethencourt que firma junto al entonces rey de Lanzarote, Guardafía, un pacto de no agresión, aunque fue el inicio de la conquista de todo el archipiélago. Por su posición geográfica, las Canarias fueron un punto clave en el comercio marítimo y el contacto transcultural con “el nuevo mundo” además de aumentar las relaciones con otros países europeos.

Durante seis años, desde 1730 comenzaron las erupciones volcánicas que cambiarían Lanzarote más allá de su orografía. Lanzarote siempre ha sido una isla con escasez de agua que unida a los devastadores efectos de los volcanes hacía muy difícil la agricultura. Sin embargo, el ingenio de los lanzaroteños que durante años habían luchado contra tantas adversidades, superó la inclemencia de la naturaleza. Entonces crearon un modelo de agricultura único en el mundo con las cenizas volcánicas.

En el último siglo Lanzarote sobre sale por sus impresionantes paisajes como reclamo turístico. Y es entonces cuando volvemos al ingenio que brota principalmente de la mano de César Manrique y elabora su obra manteniendo las características de su isla, ese encanto especial que proviene del fuego de los volcanes y del agua del Atlántico y que, por supuesto, no puedes dejar de conocer si pasas por la isla.

Itinerario de 5 días con bebes y niños

Antes de centrarnos en el itinerario que hemos preparado en nuestro viaje nos gustaría dejar dos datos que nos parecen importantes porque viajamos con bebés de 7 meses. Esto es importante porque nuestros días son algo más cortos de lo que nos hubiese gustado, pero sobre las 6 ya estábamos regresando al hotel para entrar en la rutina de la noche: baño, cena y sobre las 9 a dormir. Porque nuestras noches siguen siendo distintas, los despertares nos hacen estar más cansados. Además de los días más cortos hemos evitado jornadas de playa porque el sol puede ser muy dañino para ellos y, además, no se sienten cómodos del todo.

Aun así, el itinerario es factible para viajar con niños o con bebés. Os dejamos alguna sugerencia de playas que nos hubiera gustado visitar al acabar nuestra jornada si los peques hubiesen sido más mayores y que si se adapta a tus planes puedes incorporar a tu itinerario.

Día 1: primer contacto con Cesar Manrique y la arquitectura de Lanzarote

Aterrizamos en un vuelo de Canary Fly desde Gran Canaria a medio día, nos dirigimos a alquilar el coche que nos permitirá recorrer la isla estos cinco días con AutoReisen. En 20 minutos llegamos al hotel en el que nos hospedamos (Occidental Lanzarote Mar) y dejamos las maletas. ¡Nos vamos a explorar!

Llegamos a Arrecife, capital de la isla, con la intención de visitar el Castillo de San José que actualmente es el Museo Internacional de Arte Contemporáneo. Aquí compramos el bono de las atracciones de Lanzarote que reúne los principales lugares a visitar en la isla.

Lanzarote, España

El bono puede incluir tres, cuatro o seis actividades y pueden comprarse on-line o en el primer Centro Turístico que visites.

El castillo es pequeño y reúne obras pictóricas y esculturas. Además, existe un restaurante, donde también se exponen parte de las obras, con una cristalera al mar y la negra roca volcánica tan característica de la isla. Si te asomas por la terraza verás también unas esculturas en el mar.

Nos dirigimos luego a la villa de Teguise, en el interior de la isla, un pueblo declarado Conjunto Arquitectónico Histórico-Artístico en la década de los ochenta que refleja la arquitectura que continuarás viendo a lo largo de tu recorrido en la isla: casitas bajas, pintadas de blanco con sus ventanas verdes y el negro tizón de la piedra volcánica como colofón. Un paseo por esta villa es suficiente para enamorarse de la isla a la que acabamos de llegar.

Lanzarote, España

Como aún era temprano, y el horario de verano permite aprovechar más los días, nos dirigimos a la playa del Reducto. Esta playa es muy familiar sin apenas oleaje, amplia y bien equipada. Pero si vas y el tiempo no acompaña siempre puedes dedicarte a hacer algo de deporte en su amplia avenida habilitada con carril bici. Y si llevas a tu mascota, encontrarás un amplio parque de perros.

Nosotros terminamos aquí el día sin adentrarnos en la capital, pero si te has quedado con ganas de más, puedes dirigirte al Castillo de San Gabriel en el que también se encuentra el Museo de Historia de Lanzarote, o la parroquia de San Ginés de 1798.

Día 2: bajo los tubos de lava

Hoy nos vamos hacia el norte de la isla, nos dirigimos primero hacia el Jardín de Cactus, un jardín botánico creado por el famoso lanzaroteño César Manrique, que reúne cactus de todos los rincones del planeta. Este es nuestro primer contacto con la obra del artista y ya nos tiene cautivados. La forma en la que fusiona el arte, la mano del hombre y la naturaleza hace que parezca que siempre han estado unidos de esa manera.

Lanzarote, España

Vamos a los Jameos del Agua, si el Jardín de Cactus fue su última gran creación, esta fue la primera transformación que hizo para el turismo. El jameo es el hundimiento de la bóveda de un tubo volcánico. Nos hallamos en una de las zonas de tal hundimiento generada por el volcán de la Corona. Volvemos a una obra maestra y esta vez, el agua cobra un gran protagonismo. No puedes perderte a los cangrejos ciegos, únicos en el mundo y si puedes disfrutar de alguno de sus espectáculos en su fabuloso auditorio.

Lanzarote, España

Continuando en el volcán de la Corona pero más cerca de su origen nos adentramos en la Cueva de los Verdes. Bajo la superficie se esconde una maravilla natural cuidada por los lanzaroteños. Caminamos por las grutas, nos agachamos para pasar de galería en galería, llegamos hasta el primer auditorio de Lanzarote y descubrimos los secretos que esconde la montaña.

La piedra en las cuevas es tan porosa que apenas produce eco y por eso se crearon sendos auditorios en semejantes parajes. Cada una de estas actividades dura entre una hora y una hora y media.

Día 3: Montaña de Fuego

Quizá el día más esperado, la atracción más significativa de Lanzarote. Madrugamos para dirigirnos a la Montaña de Fuego, el Parque Nacional de Timanfaya. El recorrido dentro del parque se realiza en guagua (o autobús) y dura alrededor de unos 40 minutos. En este recorrido se va explicando la historia que transformó completamente la isla de Lanzarote gracias a las continuas erupciones volcánicas en 1730. Durante el recorrido te das cuenta de la magnitud del desastre, pero también de la belleza que dejó tras de sí. Se pueden ver claros ríos de lava, lenguas de lava solidificada al entrar en contacto con la temperatura más baja, cráteres, montañas de diversos colores… Podríamos escribir una entrada sobre el Timanfaya, y lo haremos, pero no hoy. Por último, llegamos al restaurante donde aún utilizan el calor que emana la tierra para cocinar y el famoso geiser a la entrada del mismo restaurante.

Lanzarote, España

Pero no acaba nuestro día entre volcanes aquí. A unos kilómetros del parque se encuentra el centro de visitantes. Allí buscamos una ruta adaptada para nosotros, con dos bebés en brazos, y seguro pueden encontrarte una ruta para ti. Nosotros rodeamos el volcán de El Cuervo, el primer cráter que entró en erupción aquellos años. Es una ruta perfecta para ir con niños ya que dura aproximadamente una hora y no necesitas ir más preparado que con una buena mano de protector solar.

Lanzarote, España

Atravesamos La Geria sin pararnos, para muchos un delito, pero aprovechamos que los peques iban dormidos en el coche y que ninguno iba a beber vino así que primero nos paramos en El Golfo. Por el camino el paisaje sigue dejándonos boquiabiertos: las montañas rojizas, la roca volcánica, el azul del mar y los pequeños rincones verdes crean contrastes perfectos. El Golfo es un pequeño pueblo de la costa oeste de Lanzarote. Allí nos paramos a comer y a disfrutar de un paisaje de ensueño. Al salir nos dirigimos a la costa de Famara. Una playa de arena blanca rodeada por acantilados en el norte con muchas escuelas de surf y otros deportes de agua. Lástima, para nosotros, que hacía mucho viento y era incómodo estar en la playa, pero era perfecto para los que hacían kite-surf. Así que nos sentamos a tomarnos algo en una terraza, sin vistas al mar, sino a la carretera, pero con los pies en la arena. Una sensación distinta desde luego.

Saliendo de El Golfo encontrarás el Charco de los Clicos otra de las paradas habituales de las rutas por la isla.

Lanzarote, España

Día 4: sol y playa

Dedicamos un día para la playa. Primero nos vamos hasta Puerto del Carmen, una zona bastante turística que ofrece playas muy familiares. Aquí pasamos la mañana resguardándonos del sol y disfrutando de la arena. Como isleña, me encanta la playa, y estas playas tranquilas traen recuerdos de mi niñez, donde pasábamos las tardes de verano y alguna que otra de invierno también. Ahora toca empezar esa etapa con nuestros bebés, pero será poco a poco pues, como ya dijimos, aún el sol es muy fuerte para ellos y hay que tener mucho cuidado. La playa ofrece entre otras cosas el alquiler de hamacas y sombrillas, hay restaurantes y tiendas donde comprar lo necesario para la playa si es que te hace falta algo.

Después de comer seguimos con el día playero y ahora nos vamos hasta Punta de Papagayo. Tres magníficas calas se arremolinan una tras otra, pero la más conocida es Playa Papagayo. Una improvisada escalera que sale de El Chiringuito te lleva hasta la misma arena de una de las joyas de Lanzarote. Pero si está muy llena de gente o no te termina de convencer tienes una al otro lado del bar y otra que habrás pasado con el coche por ese interminable camino de tierra.

Lanzarote, España

Nosotros terminamos el día aquí, ya habían recibido todo el sol y la arena que necesitaban. Si buscas más playas familiares con servicios para poder ducharte, comprar algo o pedir una hamaca o una sombrilla puedes seguir hasta Playa Blanca.

Seguir nuestro camino hacia el sur de la isla y vislumbrar Isla de Lobos y Fuerteventura fue algo que no esperábamos y que nos sacó una sonrisa. Poder ver desde una isla cercana sus largas playas de arena blanca fue mágico.

Día 5: La Graciosa

Volvemos a la zona norte de la isla con muchas ganas. Hoy decidimos ir al Mirador del Río y después cruzar a La Graciosa, en el archipiélago Chinijo. Así que tomamos la carretera dirección noroeste y ascendemos los 400 metros del Risco de Famara para llegar al famoso mirador. A medida que vamos subiendo, empieza a llover y poco a poco cae la niebla. Niebla que nos impide ver más allá de 20 metros. Porque sí, en Canarias también existe ese clima más frío y nublado, por mucho que lo habitual sea que esté soleado. Aun así, nos paramos a preguntar por las predicciones ante una mañana tan inhóspita y la respuesta fue que “todo puede pasar”, desde quedarse nublado todo el día hasta despejarse en cinco minutos.

La Graciosa, España

Nuestra idea de visitar La Graciosa pendía de un hilo, ¿cómo estaría el tiempo por allí? Para saberlo teníamos que llegar a Órzola, desde allí pudimos ver que estaba despejado en la isla y desde allí tomamos el ferry a la isla. Quince minutos después estábamos allí. En esa pequeña isla sin asfaltar de unos 700 habitantes, donde la calma es tan característica. Un dolor de cabeza terrible se apoderó de mi en un momento y costó mucho que se fuera, así que estuvimos un poco en la playa de Caleta de Sebo, donde se acumula la mayor parte de la población, hablamos con la mujer más anciana de la isla con 92 años que, por supuesto, le llamó mucho la atención los mellizos. Allí pasamos el día y alrededor de las 4 tomamos el ferry de regreso a Lanzarote. La niebla no había desaparecido en todo el día del mirador, así que regresamos a Costa Teguise.

La Graciosa, España

De regreso por la LZ-1 puedes pararte en unas playas de ensueño: Charca de la Novia, Caletón Blanco o Caleta del Mojón Blanco entre otras. La blanquísima arena contrasta con el negro de la piedra volcánica y se corona con el intenso azul del Atlántico.

Alojamiento, restaurantes y carreteras

Lanzarote es una isla muy turística así que en cuestión de alojamientos puedes encontrar de toda clase y condición. Por un lado, están los apartamentos particulares tipo AirBnB o Rentalia, por otro lado, los apartamentos que encontrarás por toda la isla, pero si lo que quieres es despreocuparte de todo un poco también tienes grandes cadenas de hoteles que ofrecen todo incluido o media pensión. Al ser nuestro primer viaje con los niños y con la necesidad real de descansar optamos por una media pensión en el Occidental Lanzarote Mar del grupo Barceló con el que quedamos muy contento por el trato, las habitaciones y las opciones de ocio que teníamos, la piscina infantil principalmente.

La verdad es que cuando regresamos a “la madre patria” nos encanta comer por ahí. La comida es algo que se echa de menos cuando estás fuera de casa así que probamos unos cuantos sitios.

En La Villa de Teguise comimos una Tabla Canaria en Cantina, restaurante que hay que visitar aunque sólo sea por su edificio y su “jardín secreto”.

Lanzarote, España

En Arrieta, volviendo sobre nuestros pasos desde los Jameos de Agua, hay un pequeños restaurante llamado La Casita de la Playa donde además de las vistas al mar tiene un excelente pescado del día. Allí comimos el pescado del día, un cherne al horno riquísimo y por supuesto quesos canarios que tanto se echan de menos.

En El Golfo, nos fuimos hasta Casa Rafa a comer pescado fresco también, en este caso pedimos unas croquetas de barracuda, queso frito y unas lapas para picar y luego un bocinegro al horno que estaba delicioso, para terminar unos helados caseros, de maracuyá y de oreo, que nos sorprendieron.

Lanzarote, España

En La Graciosa, nos fuimos a comer también frente a la playa en Casa Margucha, una vez más la comida fue deliciosa. En este caso nos deleitamos con unas croquetas de calamar en su tinta, un pulpo frito con mojo rojo muy dulzón, y otro bocinegro super jugoso.

Las carreteras son fáciles de circular en Lanzarote, hay unas cuantas principales de un par de carriles por cada sentido, la circunvalación para no atravesar la capital y las secundarias están en buen estado, aunque sean de un carril en cada sentido. El tramo que encontramos en peor estado fue el que salía de Puerto del Carmen a Playa Papagayo. Unos 6 kilómetros de pista de tierra y muchos socavones pero que se puede realizar con cualquier tipo de coche yendo despacito. La otra opción para llegar a esta preciosa cala es desviarse un poco del camino dirigiéndose hacia Playa Blanca y por entre las urbanizaciones y apartamentos turísticos, estos sí todos asfaltados, nos ahorraremos unos cuantos kilómetros de esta infernal pista. Los recorridos más largos que hicimos no llegaron a durar una hora de conducción seguida, lo habitual es que en unos 20-30 minutos hayas llegado a tu siguiente destino.

¿Se puede ir con niños?

¡Claro! Nuestros peques cumplieron los 7 meses en la isla y, como ya dijimos al principio, tuvimos que adaptar un poco los días a su ritmo. Pero incluso haciendo los días más cortos, y teniendo que parar para los cambios de pañal, las tomas, etc. Lanzarote nos dio todo su encanto y su calma para aprovechar cada segundo. Los desplazamientos cortos en coche, la infraestructura turística y la amabilidad de la gente también facilitan el viaje con los pequeños. No todas las actividades están adecuadas para carritos de bebés así que si los tuyos aún no andan será importante llevar un portabebés cómodo.

Atracciones turísticas para las que necesitas portabebés: Cueva de los Verdes, Jameos del Agua Timanfaya y Rutas entre volcanes.

Atracciones turísticas que parcialmente puedes utilizar un carrito de paseo: Castillo de San José, Jardín de Cactus y La Graciosa.

Atracciones turísticas de acceso con carrito de bebe: paseos por los pueblos, aunque el adoquinado puede ofrecer su resistencia.

¿Lo tienes todo preparado?

 

 

4 comentarios sobre “Lanzarote: itinerario de 5 días con bebés

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