Parque Metropolitano, la selva en Ciudad de Panamá

Descubriendo lugares nuevos

Nos encontramos en la Ciudad de Panamá, un montón de cemento nos rodea. En la última década se ha construido y construido mucho en esta ciudad, sin embargo, aún queda un hermoso pulmón: el Parque Natural Metropolitano. Este parque se inauguró el 5 de junio de 1988 coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente. Un año después se convirtió en el centro de entrenamiento de las Fuerzas de Defensa del país y por tanto estaba restringido el acceso al público. Hoy en día es un área protegida con personal especializado para la educación y la investigación ambiental, además se organizan actividades recreativas útiles para entender la necesidad de un espacio como este. El acceso al parque es bastante sencillo si se tiene vehículo propio, si se depende del transporte público, necesitarás llegar a la estación de metro de Albrook y desde allí coger un taxi (o coger directamente un taxi). El precio de la entrada es de 1$ para residentes presentando un documento que lo acredite y de 4$ para extranjeros y está abierto al público de lunes a domingo de 6:30 a 16:30.

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Recorrido en coche desde la estación de Albrook

En el parque se pueden ver algunos animales como estos: Mono tití, momoto chillón (ave), gavilán aludo (ave), garza verde (ave), urraca (ave), ñeque, coati, tortuga, perezoso.

Los comienzos de una familia viajera

Ahora que somos 4, dos adultos y dos bebés; tenemos que adaptar nuestros ritmos y también nuestras necesidades. Durante la primera etapa del embarazo, ese ritmo se frenó en seco, poco a poco pudimos hacer algunas visitas, pero como por todos lados nos llegaba ese terrible mensaje de “se van a adelantar” no quisimos hacer grandes cosas, desde luego ni viajes largos ni cansados. Ahora que ya están aquí, poco a poco iremos retomando nuestras “rutinas” viajeras, nuestras ganas de salir y conocer y de adentrarnos más en la cultura y los mejores lugares de Panamá; pero como digo, hay que empezar poco a poco.

Nos despertamos un domingo temprano, después de haber pasado una noche algo agitada ¡se despertaron cada hora y media!. Pese al cansancio, decidimos que ya era hora, era hora de conocer algo nuevo, ¿qué tal el Parque Metropolitano?

Logística en el parque con bebés

Llegamos al parque y sacamos a los niños del coche con el carrito de bebés más grande del universo, cualquiera con un carrito gemelar sabe de lo que hablamos, y lo primero que hacemos es preguntar qué opciones tenemos: ¿se puede hacer el recorrido con el carrito de los bebés? ¿cuánto se tarda en cada una de las rutas? ¿cómo es cada ruta?…

Ciudad de Panamá, Panamá

La ruta que nos permite utilizar el carrito de los bebés es de 15 minutos, aunque es mucho menos tiempo, asfaltada y justo detrás de la oficina de información. ¿15 minutos? ¡Estamos dispuestos a más! La ruta más corta es la del Sendero El Roble, que dura unos 30 minutos (de verdad, es casi la mitad de ese tiempo) y aunque no está asfaltada está empedrada (es decir, tiene piedras pequeñitas por todo el camino, piedras que no están pegadas al suelo). ¿Y si queremos continuar? Ahí ya nos desaconsejan llevar el carrito de los bebés. Nos vemos capaces, así que dejamos atrás el carrito y nos ponemos a los bebés en los fulares, listos para la acción.

Tras la oficina de información encontramos un mariposario, coste aparte, que es una sede del mariposario que se encuentra en El Valle de Antón, así que seguimos de largo. El camino es sencillo, bastante llano y es cierto que el “empedrado” no habría sido fácil con nuestro cochecito. Sin embargo, la ruta no puede empezar mejor. A pocos metros del mariposario y ya entrando en el Sendero El Roble encontramos una familia trepando. Es una mamá osa perezosa y su cachorro agarrado a su pecho. Miro a la osa y nos miró a nosotros, progenitores con sus crías al pecho ¡qué maravilla es la naturaleza! Allí estuvimos un rato viendo cómo asciende poco a poco por el árbol y cómo esta peluda cría nos observa desde la protección que le ofrece el pecho materno. Un poco más adelante hay un estanque lleno de tortugas.

Ciudad de Panamá, Panamá

 

Llegamos al final del Sendero El Roble, señalizado por la garita de un guardia, tardamos unos 20 minutos (avistamiento y sesión fotográfica del perezoso incluidos) y como seguíamos con fuerza decidimos llegar hasta el mirador. Torcimos hacia la izquierda por el Sendero La Cienaguita. Ahora sí que no es un sendero para ir con carrito de bebé (aunque pudimos ver como otros papás llegaron con los carritos hasta el mirador, a nosotros nos pareció más jaleo empujar el carro por el terreno que portearlos, pero también nuestro carrito es doble). El paseo se vuelve aún más verde, ahora sí estás en plena selva, y en plena ciudad: maravillas de Panamá. Pero además el terreno se vuelve empinado y el calor no ayuda a que sea más ligero el viaje.

Vistas de la ciudad

Por fin llegamos al mirador, el segundo mirador más alto de la ciudad a 156m sobre el nivel del mar. Tiene dos accesos, uno improvisado y otro con escaleras. En realidad, son dos miradores: uno hacia la costa y la ciudad, el otro hacia las esclusas del canal y el antiguo territorio americano (embajada incluida). Un lugar perfecto para sentarse, descansar y amamantar en plena naturaleza, ¿por qué no? Divisamos nuestro antiguo apartamento e intuimos dónde quedaba el nuevo, parece que tan sólo nos ha separado este parque y ¡qué diferencia hay entre un hogar y otro!

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¿Regresamos? Sí, pero esta vez utilizamos otro sendero, vamos por el Camino Mono Titi, que recomendamos hacerlo de regreso por sus empinadas cuestas (mucho más empinadas que las del sendero anterior). Este camino también es bien frondoso y, aunque no vimos monos Titi, ni más perezosos, disfrutamos de mariposas y aves. Casi donde este camino se une al primer sendero (Sendero El Roble) hay unas estructuras antiguas: los Castillos. Poco queda de ellos, tan sólo dos torres que ni lucen ni se puede acceder. De regreso al inicio del recorrido paramos buscando a la mamá perezosa y a su cría, pero no las encontramos.

Ciudad de Panamá, Panamá

Por fin disfrutamos de una escapada, por fin nos vemos con ganas y fuerzas para ir adentrándonos al mundo del “viaje” (llámalo viaje, escapada, ver sitios nuevos, senderismo, o como quieras) con nuestros pequeños, esperemos que a ellos también les pique el gusanillo y la curiosidad por conocer lo que nos rodea.

¿Se puede ir con niños?

Se puede ir con niños de cualquier edad ya que hay senderos para con distintas dificultades así que es fácil adaptarse. Si llevas sillita de paseo recomendamos el recorrido circular ya que es asfaltado, aunque como ya dijimos también vimos sillitas de paseo en los miradores. Si llevas bebés como nosotros (tenían 3 meses y 1 semana) o niños que caminan distancias cortas o por poco tiempo será recomendable usar un portabebés si quieres adentrarte en el parque. Aquí dependerá de tu habilidad con el portabebés y la resistencia que tengas a aguantar el peso de tu hijo/a ya que la caminata total (ida y vuelta) puede ser de unas 3 horas. Para niños más mayores puede ser muy interesante ir buscando los distintos animales que se pueden encontrar, ese sería un buen juego con ellos para animarlos a seguir subiendo.

Y con los pulmones renovados con este aire puro y la vista agudizada con nuestra intensa búsqueda de animales nos despedimos. ¿Os ha gustado? Esperamos leer sus comentarios.

El perezoso es un animal curioso: mamífero, miope, baja de los árboles cada 3 semanas a defecar (cuando llueve) y a orinar en un hoyo que posteriormente tapan. Dicen que si las crías se les caen de la cima de los árboles no bajan a por ellos para garantizar su propia supervivencia. Se aparean una vez al año, con un periodo de gestación de 11 meses, los primeros 25 días la cría está aferrada al pelaje de la hembra y se aleja de su madre pasados los 8 meses de vida. Las crías son más ágiles que sus madres, permitiéndoles regresar a sus espaldas en caso de desplazamiento. Como su nombre indica son perezosos, lentos diríamos muchos, pero hábiles nadadores, cuando deciden nadar.

 

2 comentarios sobre “Parque Metropolitano, la selva en Ciudad de Panamá

  1. Muy buenas indicaciones para animar a cualquier persona con niños o solamente adultos, a visitar el parque Metropolitano…
    Felicitaciones por todo ello❤️❤️❤️👍👍👍

    Me gusta

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